Siempre escuchaba este disco de Mecánica Popular, el Fatamorgana, con más ganas de evadirme que de atenderlo. Mecánica Popular, banda de rock que me diera a conocer una muchacha que amé y que no me habló nunca más, y sin embargo ella pasó y la afición por la extinta banda no, solo cuenta con tres discos publicados. Tres joyas en estudio que son por lejos lo mejor que han dado estas tierras, o quizás, el subcontinente en el ámbito del rockandrolennenenene. Lástima que hayan pasado desapercibidos, siendo que eran más grande que los Beatles.

Desapercibido como la letra de esta canción.

¿Es La Alta torre un amargo libelo de Mario Villalobos a Manuel García? Revisemos.

Por cuatro estrellas de papel me arrojas contra ese cañón
quién va a decir que era yo el que brilló

Claramente vemos aquí cómo Mario Villalobos se queja de que Manuel García lo mandó a cantar y hacer de frontman cuando él no quería. El segundo verso delata que García tal vez quería cagarlo, y sin embargo el tiro le salió por la culata: al final, Villalobos brilló. ¡Já! Quién lo diría.

entre tus lunas de cartón
amando tu silla y tu voz.
Quién va a pensar que entre los dos hubo un rosal.

Villalobos admira el talento de García. Lo admira cantando solista, con una mera guitarra, sentado y premunido solo de su voz y genio. Sin embargo, detesta a la persona. Ama la silla, la voz: el resto, no. Ama su talento, mas no a García. Quién va a pensar que entre los dos hubo un rosal: un campo de espinas.

Pero, ¿Estamos seguros que los palos son para Manuel García?

Por cuatro signos sin revés; tu pez, tu espejo y mi reflejo
yo saltaré dejándote en la alta torre

¿Y cuál es el signo de Manuel García? El pez. Manuel García en repetidas oportunidades refiere al pez como su símbolo, su signo, la idea que lo representa, por cuanto en su infancia nunca faltó el pez que salvara la olla en días de hambruna, pese a la pobreza, el ventarrón y las planchas de cholguán saliendo a cagar entre la arena. La mención en este verso al pez no es azarosa: es apuntar directamente al chascas. Y viene la sentencia: yo saltaré dejandote en la alta torre. Se cabreó, salta de la torre y lo deja solo. RENUNCIA.

y buscaré la fecha al pie,
de esta edición de un corazón.

Mario Villalobos se dedicó a la Filosofía. Seguramente era la presión de García por obligarlo a tocar y tocar y a él no lo dejaban tesinear. Por eso esta referencia tan APA.

Me arrojas contra ese cañón
pero no ordenas disparar,
blandiendo tu rabia solar.

Las tres líneas finales no tengo chucha idea qué querrán significar, pero da lo mismo. Los palos ya fueron lanzados. La carta de renuncia a Mecánica Popular era evidente. Por eso con suerte Villalobos está en la banda uno o dos meses después de lanzado el disco: era hora del réquiem.


Así que este video vendría a ser algo así como el concierto de The Beatles en el techo de Apple Records.
Entonces, ¿será cierto aquello que dicen los Mecaniliebers que Mecánica no se junta por culpa del actual mánager de Manuel García? ¿O Villalobos y García realmente no se llevaban y se tiraban palos por medio de las canciones? ¿Qué nos puede decir Diego Álvarez de este entuerto? ¿Es verdad que de tanto estrés por esta pelea se le cayó el pelo? MI TE RIO.

Es culpa de Yoko Ono