Quizás haya sido pura cosa del destino, pero el turbulento discurso del primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, ante el Congreso de Estados Unidos, fue un catalizador de situaciones nuevas en todo el espectro internacional, incluyendo al propio Israel.
La discutible invitación a Netanyahu, sin consulta al presidente Barack Obama, ciertamente creó una situación que enojó a la opinión pública de Estados Unidos, sobre todo porque interfería las acciones del presidente que, constitucionalmente, es el único facultado para manejar las relaciones internacionales de ese país.
Se trató, en realidad, de una maniobra urdida secretamente por un grupo de congresistas republicanos, de acuerdo con dirigentes judíos ultra derechistas, como el presidente de la Organización Sionista de América, Mort Klein.

Crónica de Ruperto Concha del 8 de marzo de 2015 por Radio Bio Bio de Santiago.

La versión de ivoox dio jugo, lamentamos que salga duplicada y tarde.