Decepción: descubrir que algo no es lo que era.

La gratuidad no era gratuidad, es una beca. Las becas no eran becas, eran un subsidio. Los subsidios no son subsidios, son créditos. Y los créditos son una cadena perpetua. Hasta un criminal de lesa humanidad zafa antes de su condena que un estudiante de su deuda.

El kiosko Roca no está en un kiosko, está en un local. O sea, no es un kiosko.

Estudiar duro no es vehículo para la movilidad social. Solo serás un empleado bien considerado. Sin embargo, a la hora que llegue el hijo con contactos, tú eres el fusible. Te despedirán sin indemnización porque te atrasaste tres días seguidos por culpa del taco cruzando el río.

Entraste a estudiar la carrera con más alta demanda y buen salario que había. Cinco años después, el campo laboral ha desaparecido, la profesión está saturada, y los pocos puestos de trabajo serán reemplazados por máquinas.

El diario de Ana Frank no lo escribió Ana Frank. El papá, básicamente, le hizo una edición muy profunda que bien lo podría dejar de coautor. Hay quien dice que hasta le rellenó con más partes. Después sale una publicación que desmiente lo primero. Dicen que son calumnias levantadas por neonazis. Lo leíste en El Ciudadano y lo firmaba un palestino. Te duele geopolíticamente la cabeza. La última vez que alguien se detuvo a llamar la atención sobre esto le llegó flor de querella y fue extraditado a Israel. Ahora construye un kibbutz bajo el régimen de trabajos forzados. Aún le duele el glande por el brizz.

El jugo sin azúcar tiene azúcar. Es que tiene azúcar añadida.

Scarlett Johansson demandó a un escritor que la usó de protagonista en un cuento, por usos de imagen. Y así y todo pretendes que una narración fantástica sobre una opinóloga de derecha no sea leída como amenaza, por mucho que sea inverosímil. (¿Siete enanos? par favar). De todos modos debes despublicar el texto por consejo de tus colegas porque para variar se van a cargar el sitio. El esfuerzo es en vano: el principio de ejecución está. Esperas a la PDI encerrado en el baño.

El futuro promete una enormidad de mejoras técnicas. Los trabajos dolorosos, aquellos que requieren de horribles habilidades físicas a todo sol será erradicado; esos puestos los tomarán máquinas. Sin embargo, lejos de liberarte, esta dinámica te lleva a la cesantía y la pobreza. No eres dueño de una máquina operaria, el dueño es el dueño de la empresa, tú solo eres un cesante más, un operario sobrante.

El único consuelo que te queda es que el vendedor de calugas al lado tuyo era médico cirujano, lo reemplazó una máquina láser de alta precisión. Ya ni taxista se puede ser porque entre Uber, Tesla y Google ya nadie maneja su propio automóvil. Ya no hay atochamientos en las calles porque se puede distribuir de forma inteligente la carga. Pero las sospechas apuntan a que menos gente requiere transportarse porque ni el pasaje pueden pagar para pretender ir a hacer trabajos.

9 de cada 10 chilenos se dedican a vender empanadas en las calles.

A los 35 te veías con casa, esposa y familia. En cambio, con tu polola no haces más que llenar de monedas de 500 pesos un jarrón que dice “en caso de necesitar misotrol” porque tener un hijo será la ruina. Imagínate, no has podido pagar tu propia universidad y vas a encalillarte con financiar la vida de otra persona.

Los padres vivirán de la beneficencia de los hijos. Los hijos no tendrán hijos. Los hijos no tendrán a quién mendigarle en la vejez. Los fondos de AFP sostienen la economía nacional. No se pueden tocar. Algo así como en España.

Los arriendos suben y suben, si vives en la calle te sacan cagando. Te vas al bosque, instalas una carpa. Pretendes ganar el dominio por prescripción. Tu posesión es inútil por violenta y clandestina. Mueres durante un hermoso incendio nocturno en la montaña.

Te da cáncer a la piel. Habrías deseado ser haitiano.

Los vecinos te regalan su tele de 30 pulgadas. Es enorme y pesada. Pantalla curva. No tiene sintonizador digital. No la prendes nunca porque gasta demasiada energía. Te conviertes en un acumulador de teles viejas y gatos.

Compras un sintonizador de radio de onda corta. No hay emisoras de onda corta.