Si hay algo triste, es tener que autocensurarse.
Hoy pasamos por una delicadísima situación legal que estamos tratando por todos los medios contener. Ni siquiera podemos explicar de qué se trata, pues hasta en ese sentido se nos ha prohibido hacer declaraciones. En tal sentido, les rogamos a los lectores que no hagan ni comentarios ni preguntas al respecto, porque no podemos responderlas.
El artículo en cuestión, sostenemos y seguimos sosteniendo, no vulnera derecho alguno y se halla dentro de los márgenes legítimos de la libertad de expresión.
Sin embargo, como hemos ya dicho, enfrentar el banquillo y la criminalización es un proceso largo y duro. Sí, inserten el chiste predecible que quieran aquí.
Hemos optado por ceder a las peticiones con tal de no enfrentar un juicio. Hemos reflexionado que no vale la pena ir a tribunales a defender el derecho de expresar ideas que con suerte leen 300 personas. Si estuviesemos hablando de un texto latamente divulgado, ahí tendría sentido, a nuestro juicio, defender el derecho a la permanencia del texto.

Pero la realidad es otra.
Continuamente repudiados, con un índice de lectoría a la baja, y menos colaboradores, la verdad es que hace meses que la permanencia del sitio se estaba tornando imposible.
Esto es lo que pasa cuando quieres armar un proyecto demasiado ambicioso pero no tienes los recursos para ello.
Dejamos constancia de esto por si a alguien le interesa. El hosting está pagado hasta noviembre, el dominio, hasta enero. Dejaremos el sitio apagarse lentamente.

Ahora entendemos a esos sitios de pacotilla que hacen cortar y pegar de textos propios de libros de autoayuda, o de noticias sensacionalistas sin sustento alguno. Nosotros nos aprovechamos de esa situación pero sólo para reirnos de ella: como cuando publicamos “la realidad del norte que el gobierno no quiere que sepas” y pusimos invasiones extraterrestres y tortugas ninja; o cuando escribimos un estudio que demostraba que la gente no lee lo que entiende, que hizo a varios caer. O nuestras secciones parodia a Pijama Surf (Pantuflas Waterpolo) y La Rucia Tuday (Ex – Las informasiones Chile); una parodia a todos los sitios de noticias sensacionalistas captura clics cortapega, como El Ciudadano, Publimetro, y últimamente casi toda la prensa chilena.

No es fácil pretender levantar un sitio web a pura voluntad.

Tampoco con exclusivo contenido original. No. Sería más fácil hacer un sitio de memes y sentarnos a esperar. Los sitios de memes venden. Los de frases de autoayuda también (“Las diez frases que él nunca te dijo” era un artículo perfecto para iniciar una sección para gente despechada). Pero no recurrimos al recurso fácil. Al relleno, sí; habían días largos en que no se nos ocurría nada que publicar. Los textos brevísimos abundaban.

Hoy cerramos Nefasto. No apagamos la luz porque ya la cortaron. No cerramos la puerta porque nos la llevamos, a ver si nos daban algo en la feria.

No diremos que fue bonito mientras duró. De cierto modo, poder cerrar así es un alivio. Estabamos muriendo desangrados, vino alguien y nos pegó un balazo en la cabeza. Al final, nos hizo un favor. Suponemos.

Contamos con cuarenta borradores de posts que pensabamos algún día terminar y subir. No sabemos si lo haremos. Trataremos, pero no prometemos nada. Al menos no seguiremos haciendo contenido nuevo, ya. Se acabó la diversión. Sentimos que nos cortaron las piernas; jamás podremos jugar a las pelotas con la alegría de antes.

Adiós, y gracias a los que creyeron en este proyecto, a los que nos leyeron, y nos avivaron la cueca. Son tan pocos, que los contamos con los dedos, y podríamos hasta nombrarlos aquí. Pero es evidente que alguno se nos escapará, lo que sería injusto. A ellos, gracias. Dudamos mucho nos volvamos a encontrar en otra parte: nos retiramos adoloridos, sin ganas de volver a meter los dedos en el enchufe. Estamos por completo desmoralizados.