“¡En verdad, también para el mal hay todavía un futuro! Y el sur más ardiente no ha sido
aún descubierto para el hombre.
¡Cuántas cosas llámanse ya ahora la peor de las maldades, que, sin embargo, sólo tienen
doce pies de ancho y tres meses de duración! Alguna vez vendrán al mundo, sin embargo,
dragones mayores.
Pues para que no le falte al superhombre su dragón, el superdragón, que sea digno de
él: ¡para ello muchos soles ardientes tienen aún que abrasar la húmeda selva virgen!”

Así habló Zaratustra, Nietzsche.

 

Dark Sun es un mundo para ambientar campañas perteneciente al juego de rol de la compañía Wizards of the Coast, Advanced Dungeons & Dragons. El mundo de Dark Sun tuvo su origen en el año 91 de la mano de los diseñadores de juegos de rol y escritores de fantasía, Timothy B. Brown y Troy Denning, y de las ilustraciones de Brom.

Para los que no sepan lo que es un juego de rol, es un juego de mesa en el que, tal como indica su nombre, uno o más jugadores desempeñan un determinado rol, papel o personalidad.

Dark Sun se ambienta en un mundo post-medieval destruido por la magia, una tierra que en algún momento tuvo las características tolkianas de la alta fantasía, pero que debido a la ambición de los altos magos, fue llevado al borde de la destrucción ecológica.

Athas, el planeta de Dark Sun, es una tierra devastada, quemada por el sol, infestada de desiertos, eriales, mares de polvo; es una tierra encostrada en que las razas que alguna vez la habitaron se arrastran como gusanos buscando tierra húmeda bajo un sol ardiente. El único refugio que queda son las ciudades, las cuales son controladas por los Reyes Magos, los mismos que llevaron al mundo al borde de la destrucción.

La magia del mundo de Athas consume la vida y energía del planeta, y no solo eso, también transforma a sus usuarios. Los Altos Magos que gobiernan en las coloridas ciudades de Athas, han mutado en algo más debido al poder recibido. Se han convertido en dragones.

En la Tierra la magia no existe, pero si existen cosas que antaño habrían sido consideradas como parte de la más alta hechicería. En la tierra existen objetos que permiten inyectar líquidos que aumentan la vida humana al doble de lo que comúnmente debería vivir. Existen cajas mágicas en el espacio que nos permiten telecomunicarnos con personas que viven en tierras lejanas más allá del mar. Existen máquinas voladoras. Existen venenos que detienen a las plagas enviadas por los demonios para acabar con los suministros de nuestros pueblos. En los siglos XVII, XVIII, XIX, XX y XXI, la humanidad ha despertado lo que los antiguos hubieran considerado el poder de los dioses.

H.P. Lovecraft tenía una visión interesantísima de la magia. Para el escritor estadounidense, la magia era lo incomprensible. Los dioses lovecraftianos utilizaban “magia” porque su tecnología era incomprensible para nosotros, los humanos. Ya lo dijo Pablo Capanini, la tecnología es la magia de hoy.

Los gobiernos tienen el poder de destruir el mundo o gran parte de él y cuando eso ocurra muchos van a morir, pero les puedo asegurar que gracias a la ciencia, la humanidad saldrá adelante ¿Pero a qué costo? Al costo de tener que deberle nuestra existencia a los dueños de la ciencia.

Imagínense que el trabajo se acaba y estamos obligados, como en Dark Sun, a vivir en ciudades debido a la pésima condición ecológica del planeta, y no solo eso, en ciudades que poseen un dueño ¿Ustedes creen que los dueños de la tecnología que hará posible la vida en la Tierra, lo harán gratis? Los dueños de la tecnología, como en Dark Sun los dueños de la magia, se convertirán en el verdadero poder del siglo XXI.

Los dueños de la ciencia van a pasar a de la relación económica actual de burgues-proletario, a la relación controlador-controlado debido a las posibilidades tecnológicas de nuestra época. El control mental,  la eugenesia, la vigilancia panóptica, hoy son posibilidades reales. Y si las máquinas nos quitan el trabajo, consumen todos los recursos posibles, y el mundo queda al borde del abismo ecológico, tengan por seguro que quienes nos salven van a querer cobrar el precio.

Así surgirán los dragones, seres inmortales que alguna vez fueron dueños de empresas tecnológicas y gran capital, pero que gracias a la ingeniería genética les fue otorgada una vida sobrehumana rodeada por los placeres degenerados de alguien con el poder de hacerlos realidad. Los únicos que trabajaran sobre la Tierra serán los científicos y las máquinas, mientras que el resto de nosotros pululará dentro de las ciudades pagando el precio de vivir dentro de estas, o morirá de sed, hambre o cáncer fuera de estas. Vale preguntarse ¿Cuál será el precio que tendremos que pagar? Por ejemplo en el caso de que los gobiernos instauraran un sueldo común ¿Qué tendríamos que dar de vuelta? Y si dejan de existir los gobiernos y solo quedan las máquinas y sus dueños ¿Qué es lo que tendríamos que pagar para que nos alimenten?

 

La Tierra puede convertirse en Athas un día de estos. Podemos pasar de estar en un mundo en el que existen mercaderes que poseen poder, a un mundo en el que solo existen poderosos. Claro que es un factor que al empresario lo hace su empresa, o sea, las relaciones económicas que posee para aumentar su capital, y que eso perdería el sentido si no hubiese consumidores ¿Pero es ese el clímax de la ambición humana? ¿O es que todavía nos queda ver cuál es la codicia más perversa?