Lejos del mito, la realidad es que los médicos extranjeros no están en masa en la salud pública. Tan pronto aprueban el EUNACOM se pasan a la salud privada.

Escribe Gavrilo Princip

En el último tiempo, debido a la mala situación en la que se encuentra la atención brindada por el sistema de salud chileno hacia quienes se atienden en centros de salud públicos de la mas diversa complejidad, quizás por nuestra cultura de influencia cristiana, se ha generado un debate en el cual se han levantado salvadores (médicos extranjeros) y demonios (médicos chilenos). Es justamente aquél enfrentamiento virtual entre los valores del servicio y del interés por el dinero, lo que no nos permite analizar el fondo de la polémica.

Eunacom

El Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina, Eunacom, tiene sus orígenes en el EMN de los 90, pero tal cual lo conocemos, este se remonta al 2009. Dicho examen es de carácter obligatorio para todo médico recién egresado que quiera ejercer en el sistema público como para los médicos titulados en el extranjero que pretenden hacer lo mismo. Esta es una prueba estandarizada que contempla un eje práctico, el cual es exclusivo para los titulados en el extranjero, y uno teórico de carácter obligatorio para todos.
El Eunacom es desarrollado por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile, un entre privado en el cual, contrario a la imagen que pretenden levantar algunos,SI participa el estado mediante sus Facultades de Medicina, por ejemplo: Universidad de Chile, Universidad de Santiago, Universidad de la Frontera, Universidad de Valparaíso, Universidad de Talca.
Dicho Examen presentó en su ultima edición una tasa de reprobación del 73,2% para los titulados fuera del país y un 3,43% para titulados en las aulas nacionales. Aquello obligaría a la salida de muchos médicos del sistema público, especialmente en comunas del sector poniente de Santiago y de regiones lejanas de la capital. Esto puede entenderse en parte a que muchos extranjeros son especialistas que no han ejercido la medicina general en mucho tiempo, por ello es posible que fallen en una prueba estándar para gente recién egresada de medico general.
Pese a lo relatado previamente, en 2014, una ley les dio un plazo de 2 años una vez trabajando en el sistema público para rendir el examen a los galenos titulados fuera de esta larga y angosta faja. En virtud a lo de las lineas anteriores, durante finales del año pasado se promulgó una ley que permite que los médicos extranjeros especialistas no rindan este examen como requisito para ejercer en el sector público, siempre y cuando se inscriban y acrediten sus conocimientos en la prueba CONACEM, la cual mide solamente los conocimientos de su propia especialidad. Dicho test también funciona en base a paridad de criterios entre nacionales que quieren revalidar su especialidad en el extranjero como aquellos que cursaron su beca de especialidad en un universidad no acreditada para su disciplina.

Salvadores foráneos y nacionales comerciantes

Una frase que se ha vuelto común en el chile actual es decir que los extranjeros son buenos, porque ellos tienen vocación y los nacionales son unos meros mercaderes a los que solo les interesa el sector privado y el billete.
Esto dista de la realidad, pues en 2015 el 68 % de los médicos que trabajaba en la Atención Primaria en Salud era titulado en nuestro país.
En la otra vereda, 277 médicos extranjeros que trabajan en la salud publica deberán abandonar nuestro país. Pese a aquello, más de mil galenos que extranjeros que SI aprobaron el EUNACOM se encuentran ejerciendo en el sistema privado. En otras palabras, un numero bastante importante de extranjeros NO se encuentra en el sector público atendiendo a los más vulnerables, NO se encuentra en las peores condiciones laborales mas allá de lo académico y NO se encuentra trabajando en un régimen donde la formación académica es menos premiada que la fidelidad al sistema público.

Conclusiones varias

El Eunacom NO es un test llevado por una maquinaria privada de hacer plata lejos de la supervisión y/o intervención estatal. El examen debe ser sin duda perfeccionado, es por ello que las autoridades han consultado recientemente el tema a organismos internacionales.
La tarea de la ciudadanía es solicitarle a las autoridades la atención por parte de facultativos con una buena formación y que sean capaces de brindar la mejor calidad de atención profesional que pueda darse dentro de las capacidades económicas y administrativas del estado. La salud de nuestro país no va a mejorar con una estampida de extranjeros, ni reteniendo a los locales en el sistema público si no se tocan otros factores como la cobertura en regiones y otros determinantes que afectan tanto la salud mental como física de nuestro pueblo, por ejemplo, hábitos alimenticios, condiciones laborales, sistema de transporte, etc
Es tema para otra columna, pero en un país donde lo público en salud particularmente hablando, es visto como un mero sistema de beneficencia que permite vivir a medio morir saltando a quienes no pueden costear lo privado, para quienes viven en la periferia, para quienes viven en los margenes; poner galenos sin las competencias necesarias podría terminar siendo peor para dichos pacientes. Aquello ha sido obviado por tanto por políticos progres como parlamentarios de la derecha que piden de distintas maneras al gobierno hacer un gran parche.
En un país donde nuestras vidas están mercantilizadas a mas no poder, resultan naturales que emanen dichos prejuicios, los cuales espero esa columna pueda aportar su granito a mermarlos y a entender que el interés por el dinero como en el otro extremo el gusto por mejores condiciones laborales mas allá de lo monetario, no son sino transversales a cualquier carnet de nacionalidad. Negar aquello es faltarle el respeto a los nacionales a quienes ejercen su profesión tanto en la APS y en los Hospitales mamándose día día condiciones laborales que suelen distar de las óptimas tanto para los galenos como para los pacientes.