Ilusos jotosos comprapomadas por todas partes

El 2013 presentamos públicamente -ya había sido presentada privadamente en 2009- durante una performance la teoría del ciclo de cinco años de los movimientos sociales: cada cinco ocurría un reventón importante, al menos desde 1996, cuando fue la larga huelga de profesores; luego, el 2001, con el mochilazo, luego 2006, la mal llamada revolución pinguina, y finalmente el 2011, cuyo año se explica solo. Según esta teoría, cada cinco años hay un reventón, que debía ser exponencialmente más fuerte que el anterior; así lo vimos especialmente al comparar la intensidad 2006 – 2011. Incluso, y en una clave sismica, hemos determinado que dichos reventones tienen una pequeña réplica: 2008 y 2013, ambos promovidos por grupos que buscaban desesperados aumentar el botín de militancia (porque es innegable que aumentó en esos dos eventos).

Eventualmente el próximo evento toca este año. Sin embargo, hay antecedentes nuevos que me hacen dudar de lo que ocurra, y es que el 2015 no debía pasar nada, y sin embargo pasó. El hecho de que pasara implica que, si esto es una olla a presión, escapó algo de vapor, y no, la olla no va a reventar. O no debería. Es que acaba de quedar desnuda la gratuidad pírrica que ofreció el gobierno: una gratuidad cercenada, llena de incertezas, desfinanciada, y para peor, en un contexto de una recesión mundial cuática a la que sólo le están haciendo el aguante para retrasarla lo más posible, como quien niega que tarde o temprano tendrá que ir a operarse el quiste. Así las cosas, en esas condiciones, hubiese sido mejor dejar las cosas como estaban y no apresurarse a ofrecer “gratuidad” que no lo es, sobre todo sabiendo que habrán dineros de alli que llegarán a saco roto, y de paso las “fundaciones” con fines de lucro que pusieron universidades privadas mendigando también financiamiento total.

Lo que hubiese correspondido es que sólo las universidades del estado recibieran financiamiento estatal, pero como tenemos el cerebro más revuelto que un helado, cada peso a una estatal tiene que replicarse en uno a las privadas (o a los bancos que los manejan). Para más inri, si antes tenías beca bicentenario, fondo solidario y CAE, pareciera que hoy, o al menos de ahora en más, los nuevos estudiantes tendrán gratuidad o cae. De tener agua fria, a temperatura ambiente o caliente, solo hay agua con hielo o hirviendo. He ahí el perfecto causus belli. No sé si este año reventará la cosa peor que 2011. Sólo sé que el contador de muertos se nos va a disparar: el 2009 elocubramos con dos, probablemente uno atropellado por un guanaco; hubo uno, ejecutado por un paco. No faltará el entusiasta -por lo llamarle revocabezapistola -entusiasmado ante la idea de que hayan muertos; pero, epa, que los muertos serán del bando nuestro, y lo peor de todo, nadie quiere ser mártir. Y sin embargo, los habrán. He allí el origen de esta advertencia: acumular fuerzas, reflexión y paciencia para dar un paso bien organizado que minimice los costos en todos los sentidos, o seguir la dinámica de siempre, de paros lánguidos a los que se suman de a uno a lo largo de varios meses, protestas aisladas altamente violentas y descoordinación permanente para terminar rindiéndose por cansancio.
Cuídense. Es necesario. Hay peligro, mucho peligro.