Es probable que Fonasa desaparezca en algunos años más, debido a la falta de fondos y al fortalecimiento del sector privado. El debilitamiento de nuestro sistema de cobertura de atención estatal, es culpa, en parte, de la campaña de terror que ha sufrido en los medios de comunicación. Cientos de noticias al año sobre horribles desfiguraciones ocurridas en el hospital de Talca, o de la muerte por un intercambio de medicamentos, o de tres personas que se enfermaron de hepatitis dentro de una de las instalaciones del sistema público; destruyen la imagen de la única institución que vela por la salud del trabajador enfermo. Los medios de comunicación socavaron la imagen de la salud pública e instalaron la noción de que por pagar más, usted tendrá mejor atención.

Use la cabeza, usted sabe que eso no es así.

 

Un concepto del capitalismo: Si yo puedo producir tres manzanas, al precio de producir una, eso genera ganancia para mi empresa, y por lo tanto, eso haré ¿Y si la manzana está podrida? Nadie sabrá que la manzana está podrida hasta que le den una mascada, porque nadie dirá que mi fruta no es buena. Yo soy avisador en los principales medios de la nación, ningún columnista dirá una palabra contra mi negocio, porque yo pago, porque yo soy el patrón.

 

Reemplace “manzanas” por “pacientes” ¿Cómo queda?

 

Si yo puedo atender un paciente y hacerlo pagar el precio de tres, eso genera ganancia para mi empresa, y por lo tanto, eso haré ¿Y si la atención es mala? Nadie lo sabrá a menos que se atiendan en mis clínicas, porque nadie dirá públicamente que mi atención no es buena. Yo soy avisador en los principales medios de la nación, ningún columnista dirá una palabra contra mi negocio, porque yo pago, porque yo soy el patrón.

 

Macabro ¿No?

 

A las Isapres no les interesa ayudar

 

Es un plan perfecto. Todo el mundo piensa que la atención privada es mejor que la atención pública, por el simple hecho de que al pagar más se sienten mejor. De esta forma, todo el dinero de los trabajadores se va a oscuros fondos, donde desaparece, porque es invertido. Por lo tanto, parte de lo que usted paga no es para su propia atención. Es igual que en una AFP.

Otra cosa ¿Puede pagar usted 100 millones de pesos por un tratamiento de oncología? ¿No? En el Van Buren, flamante hospital público de la Región de Valparaíso, le darían el mismo tratamiento, sin tenerlo en una lista de espera, si es que usted y el resto de la clase media pagara un mísero 7% de su sueldo a Fonasa.

Pero a pesar de que todos pagáramos la tarifa, los problemas que afronta nuestro sistema de salud no se solucionarán de forma tan sencilla. La verdad es que se necesitan más doctores, más infraestructura y claridad en la administración ¿Y cómo se consigue todo eso? Con dinero, se necesita mucho dinero.

Hay otra forma. Hay que eliminar la salud privada de este país. Si estatizamos cada una de las instalaciones privadas que existen en este país, y anexamos a cada uno de sus trabajadores al sistema público, solucionamos el problema de la cantidad de personal disponible para la atención masiva, y los problemas de infraestructura. En vez de tener que remodelar el Hospital de Talca ¿Por qué no tomamos las clínicas que ya están ahí? En cuanto a la administración, al igual que con el resto de los servicios del estado, estamos faltos de gente competente, y eso es lo que va a matar a Fonasa, a nuestro sistema de salud, y por adición, a nosotros, los trabajadores y trabajadoras que no pueden pagar 100 millones de pesos por un tratamiento. Y en treinta años más, cuando estemos enfermos de cáncer, nos preguntaremos ¿Dónde podemos atendernos? Y no quedará nada más que las clínicas privadas y muchos, infinitos deudores.

 

¿Qué es Fonasa?

Es tu amiga, la defensora de tu vida y la empresa de la clase trabajadora.