Shoremos

Hace caleta de tiempo que salió Into the wild y todavía vemos personas con el nickname “Supertramp” y hueá. Puta, hay que reconocer que la película en sí no es mala y te da un mensaje pseudo-filosófico sobre la vida, la muerte y bla bla bla bla. Sí, es entretenida, conmovedora e incluso se llega a simpatizar con el personaje llamado Christopher McCandles, pero por la conchetumare, como todo al llegar al internet caga, todos los pendejos de mi edad, menores y algunos hueones mayores, tomaron vuelo con la hueá y ahora Into the Wild y la imagen de Alexander Supertramp no representa más que la pose de “ZOI INTELECTUAL Y ZENZIBLE CON LA RAZA HUMANA”. Hijos de la puta con malaria, no saben ni una hueá.

Partamos con el hecho de que hay que ser TERRIBLE AHUEONAO pa’ internarse en Alaska sin saber ni una hueá de supervivencia, lo que provocó que el intelectual que se las daba de aventurero 4×4 se muriera solo en medio de una hueá más despoblada que Puerto Williams (Imagínate esa hueá po, si en Pto. Williams la mitad de los alumnos de su liceo son pingüinos y morsas, y los otros son hijos de marinos y pacos). Ya con eso zanjado, de que el hueón es más ahueonao de lo que uds. mis queridos internautas piensan, pasemos a la moraleja principal de la historia “La felicidad solo es real cuando se comparte”. Puta, sí, pero es bastante obvio y no necesitai irte a morir al hoyo del mundo para darte cuenta que si estai solo no puedes ser feliz. Y ese es el principal problema, qué poético es el camino del héroe solitario, ese héroe medio artístico que busca su yo en la inconmensurable inmesidad, pero weon EL CULIAO SE MURIÓ POR COMER UNA PLANTA. No podís tener de instructor moral a un culiao que se muere por comer una planta, ni lo conejos se mueren por esa hueá, y esas hueás si que no tienen inteligencia.
Puta, igual alego porque los jipsters/ex-pokemones/ex-emo tienen como estandarte del cine a ciertas películas como esta, que entregan algún mensaje ligero, PERO POR LA CHUCHA EL CULIAO SE MURIÓ POR COMER UNA PLANTA.
El héroe más penca de la vida.

Mejor tomen como ejemplo a Felipito, un verdadero mártir que nos enseñó un verdadero mensaje “Al final, todos somos carne molida en el fondo del mar”

-Gato Talibán, odiando a la gente como buen gato que es-