Decía Rafaella “Para hacer bien el amor hay que venir al sur” mientras uno de sus bailarines, que ensoñaba un venoso pene, le olisqueaba la concha. En una anterior entrega fuimos al norte: pues ahora, un pingaloca muy divertido se afiló una perra, le pegó la gonorrea, con la tula sin lavar se afiló a una cabra de catorce que estaría embara… ¿qué mierda? ¿Gabriel García Márquez entre nosotros? Me gusta Rancagua.


Una noticia leida por el mismísimo Mascómodo Romero.

via Mujer de Mierda