FOTO120020903213004

Durante la tarde solía ver, gracias a mi antena de tres metros Yagui, primero: Pequelandia, donde daban los Moomin (Al pelao Nicolini ya lo habían corrido y la tía Karol, después de comerse al oso que tocaba la guitarra, nunca más se le vio) y después, en la noche, “Horizonte Regional”. Ante tal situación, UCV Televisión pasaba por una de sus más profundas crisis.

Hasta que llegó ÉL.

El hombre de la magia, los OVNIS, y las mejores Olas. En Loserpower no podíamos ser menos, y les ofrecemos un compilado en homenaje a Atilio Machiavelo.

Este post, un homenaje a un clásico, un homenaje a un grande (de circunferencia de cintura): el incomprendido Atilio Machiavelo, aquí, en No es ná la feria power.

UCV no era un canal muy visto. Las causas eran múltiples: podías vivir al lado de la antena transmisora y la recepción era como la callampa; tener cable no ayudaba mucho; en esos tiempos no existía la internet masiva, así que ni pensar en un Streaming. Además, como no tenían plata para comprar una antena decente -y eso que la Universidad cobra unos aranceles infernales -tampoco tenían mucha plata para hacer programas buenos buenos, así que normalmente salvaban con monitos. Así, surgieron los programas masivos auspiciados por Calaf.

Pero dicen que Roberto Nicolini era bueno pa pegarle a los cabros chicos, o la Tía Pucherito, qué se yo, todos los animadores infantiles con pendejos en estudio tienen la leyenda negra del cabro chico que le pegaban los comerciales. Llegó el año 2000 y ya no era ni aceptable tener GC renderado con Amiga Benchmark ni ver Los Moomin a las 4 de la tarde. Alguna vez TV Nauta marcó 3 puntos a las ocho de la noche, ante la incipiente cantidad de weones que, al no tener computador ni youtube en casa se pajeaban con la Mac del Guatón Beeche y soñaban con el día en que Franco Catrín sacara un linux que no requiriese de un disco descargado desde un servidor en Moldavia para poder ver un video en avi.

Pero toda esa luz se fue. UCV volvía a ser un canal triste que se veía mal aunque ocuparas setecientos kilos de aluminio como antena. Por eso necesitaban un hombre ancla para realizar grandes programas. Y por eso, Atilio Machiavelo llega a salvar el día.

Atilio Machiavello es un loquillo. Sus programas son increibles obras maestras. Aun recuerdo “Empresa Océano”, donde entrevista viejos random que se dedican a importar cositas, empresarios, emprendimiento, innovación, y una sección que marcó una generación: “Las mejores olas”, casi terminando el programa Atilio nos invita a ver “las mejores olas”, un compilado con… olas.

Queremos que vuelva esa sección. Sin duda, una de las mejores. Quizás se fue cuando lo comenzaron a agarrar pal webeo en el Caiga Quien Caiga, uno de los programas más rancios, fomes y ají verde de la Televisión Chilena. De esa tele que se cree puntuda, como la que hace Copiano el derechista. En fin. Pero Machiavello tiene un gran aporte más, pues, al estilo Patricio Bañados nos deleitó con “Ovnis: ¿Ya están aquí?” con su característica expresividad al leer los signos de interrogación.

Lo mejor de este programa refrito es que, al contrario de “Las Mejores Olas”, sí está completo en YouTube, para deleite de todos los amantesh del mishterio, Iker.

Atilio Machiavello, eres un incomprendido. Pero la juventud hoy te saluda. ¡Arriba Atilio, arriba!