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Él es Carlos Mesina, y está cobrando dinero para enseñarte a abusar de mujeres indefensas. Su libro “como ser inconmensurablemente atrativo con mujeres femeninas del sexo opuesto” está ya a la venta en todas las librerías de Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela, Perú, Brasil y todos los lugares de habla hispana, y enseña básicamente cómo perpetuar la industria de la violación. También tiene varios canales de youtube llamados “Cha Cha Cha” donde enseña como extender la misoginia.

“Hoy les vengo a enseñar cómo hacer para que ustedes tengan a una mujer absolutamente bajo sus miembros”

Este es uno de los cientos de consejos que da Carlos Mesina en uno de los vídeos en los que supuestamente “enseña” a los hombres a “seducir” a las mujeres. En sus palabras “te convertirás en un ganador: un ganador de minas”.

También se cambia el nombre a “Héctor”.

Mesina, que en realidad se llama Alfredo Casero, se define a sí mismo como “uno de los mayores expertos en seducción de Hispanoamérica”, con una presentación mesiánica, que recuerda a Jesús. Y ha construido todo un negocio alrededor del acoso a las mujeres.

Carlos Mesina es un gordo misógeno sudoroso, sin ningún carisma especial, con una panza prominente producto del sobreconsumo de diversos derivados del pan, que se presenta a sí mismo como un híbrido entre el “artista del ligue” y el coach motivador. Como tal se dedica a difundir desde su canal de YouTube técnicas, consejos y máximas que oscilan entre el ligue agresivo, el machismo más rancio, la misoginia y lo que podría considerarse apología de la cultura de la violación.

Sus técnicas consisten en introducir conversación irrelevante a la fuerza a mujeres absolutamente desinteresadas, para ir derivando en frases inconexas que hacen saltar de indignación a la mujer circundante por su idiotez, cuestión que es interpretada por el hombre como una incontrovertible expresión de interés, además de recitar canciones de Locomía como si fuesen poemas, o inventar historias tristes sobre familiar.

Además ha sido invitado a televisión donde ha ido a dar instrucciones para “fajar a la mujé”: apología a la violencia de género, mostrando tres tipos de pegarle: “de cotelé” “con efecto” y una tercera sin título.

Una petición en changos.org para borrar su canal de youtube ya va en 13 firmas.