Las redes sociales virtuales logran establecer vínculos y lazos fuertes entre cada usuario, usando la mejor artillería que un desconocido pueda tener, se trata de una apariencia, un simulacro constante que determina tu posición y personaje dentro de la red.

Colomba_blue (alias de M. I.) logra encarnar un personaje para el simulacro de la cotidianidad. Esto es aceptable cuando el usuario de estas redes sociales virtuales sabe cómo funciona esta red, es consciente de este simulacro y no consigue tomar en serio la aburrida y constante retórica que determinan los 140 c. A simple vista, la retórica que se repite desde el 2010, la misma verborrea “feminista”, que al principio parecía novedosa dentro de este simulacro virtual, termina encontrándose con un panfletismo extremo, odio lo  diferente o lo que no piensa igual que tú, linchamiento público, cyber bullying y por sobre todo un sin número de mentiras que involucra una posible estafa virtual, enfermedades inexistentes y una supuesta enfermedad mental.

El Ciber matonaje que utiliza para ocultar su vida de mentiras, se puede apreciar al leer sus tweets. Siempre está peleando con alguien. Por medio de insultos se trata de validar como “líder de opinión”, pero no logra concretar la empatía de la mayoría. Sus seguidores son más de 17 mil, pero se ha visto que en su conjunto son cuentas falsas, son los mismos de siempre quienes la apoyan en su “trollismo de izquierda”.

En sus tuits no hay argumentos ni fundamentos. Su racionalidad lógica sólo llega a la fálica; “te falta pico”, “eres un imbécil porque eres hombre”, etc. Esta es una de las formas en que su coherencia instrumental feminista se va por la borda. El feminismo se ve caricaturizado por ella, encarnado en una señora de 48 años, utilizando medios adolescentes para poder acceder a un público cabalmente más joven (vg. Ask.fm). Junto con su pareja, el “ruso” de 31 años, se potencian en odiosidad, trollismo y matonaje. Esto logra satisfacer su necesidad de reafirmarse como mujer maravilla, teniendo una pareja 20 años más joven, lo cual para ella es algo digno de mostrar cada vez que puede.

Otro punto, y a mí parecer el más peligroso, es el tema de las campañas por Twitter para pedir dinero. Si bien, esto no constituye un delito, está al borde de ser considerado un fraude. Hay testigos que indican que realizó una campaña para poder pagarle una supuesta lista de útiles escolares a un menor de 6 meses que ella tenía a su cuidado, todo una mentira. Primero pidió en su TL abiertamente, y luego de recibir unas críticas, comenzó a hacerlo por DM. Después las campañas fueron para arrendar un lugar donde vivir, mercadería, etc. Esto me recuerda a OSHO, el consejero espiritual que predicaba la austeridad y le regalaban Roll Royce. Pero ella no es Osho, es una simple señora que tiene acceso a Google y a frases.com. Además de pasar todo el día sentada detrás del computador para ver quién está hablando con ella y comenzar otra pelea absurda, termina mostrando su poder en una conversación; este se va ejerciendo a través de una supuesta superioridad intelectual, linchamiento público por no respetar a la RAE y luego sin argumentar termina trivializando los temas con ironías del año 1992.

Ella vende izquierdismo, feminismo, frases hechas de moda, y se cuelga siempre del tema del momento de la ultra izquierda para recibir retweets.  Esto es lo peligroso de las formas en las relaciones virtuales toman una consigna y la transforman en un bodrio odioso y poco atractivo para todas las demás generaciones que vienen. Si bien hay reseñas teóricas sobre el feminismo y su evolución de reconocimiento ante la sociedad, sabemos que ha cambiado y ha ido evolucionando en el tiempo, adaptándose a las distintas formas de vida, sociedades y personas. Al ser una Twittera influyente y querer tomar esta lucha como tuya, desvirtuándola en una forma que sólo se ve agresión y odio, caricaturización y matonaje, no se puede aceptar como tal. La igualdad de género la construimos todos, y no se puede profesar que la forma violenta de la careta de una mujer añosa, rompa la armonía total un nuevo feminismo local, que ha sido constantemente manipulado por una hegemonía virtual de machismo. Se pueden perder años de lucha constante sólo para reafirmar el ego y aceptación de la realidad de una mujer con claros síntomas de problemas psiquiátricos. Este tipo de mujeres no representa el feminismo, sino la caricaturización más baja y ridícula de ésta.