¿Quieres ser la envidia de toda tu carrera de ingeniería comercial? La mejor manera de lograr tu entrada a un diario financiero -como… Diario Financiero… o Pulso. O el Cuerpo B de El Mercurio. O Estrategia (¿Todavía existe esa weá?) o la copia mula del Wall Street Jounal Américas. O el suplemento de La Tercera. Etcétera. -y poder zorronear al máximo nivel. Redacta columnas austrolibertarias, saca ronchas en el progresismo abajista chilenense y logra celebridad en el ala liberal de Chule. ¿Cómo? Acá te enseñamos.

1.- Escoge un derecho fundamental.

Toma la declaración de derechos y escoge uno, cualquiera. Da lo mismo.

2.- Coloca el derecho fundamental y acompáñalo de cualquiera de las siguientes enunciaciones:

Entonces, nos quedarán divertidas e hilarantes fórmulas como

Comodín: si el título no es suficientemente expresivo, o no va al caso, siempre se puede echar mano a un recurso que no falla:

“EL ESTADO HA MUERTO”.

Es casi un genérico. Te permite hablar de cualquier mierda sin tener que aludir a ella desde un principio. Absolutamente recomendable en medio de una crisis creativa.

3.- Rellenar con “argumentos”.

Básicamente es repetir un montón de lugares comunes en torno a cosas que dijo Milton Friedman en “Free to Choose”, una serie de videos que circulan en youtube que los libertarios -no, no me refiero al FEL o a la OCL -te chantan en la cara cada vez que les hablas de nuestros derechos usurpados por las grandes corporaciones extraterrestres. Imprescindible poner la parte donde una vieja negra y guatona (para que se note que estamos hablando de norteamericana-en-situación-de-precariedad) se queja de que tiene que pagar impuestos para financiar los impuestos de los niñitos rubios y bonitos que van a la Universidad y en cambio no le podrá comprar un litro más de leche a su hijo -que ya está obeso -por el dólar en taxes que le cuesta la educación universalmente gratuita.

4.- Referencias moralistas

No estará de más meter una referencia divina -hay un derecho divino/natural a la propiedad y vulnerarlo es un sacrilegio -y señalar que todo intento de mayor regulación estatal es un nuevo embate del socialismo ateo contra la civilización cristiano-occidental. Benedicto disiseis es una fuente inagotable de citas. El Cardenal Medina, aunque con menos prestigio, puede servir a la hora del punto seis.

5.- Saque a relucir su superioridad intelectual

Haga referencia a cualquier clase que tuvo usted en Harvard (aunque se trate del pub), o en la Escuela de Negocios de Chicago, donde algún profe bueno para la talla le puso un ejemplo absurdo, y haga cualquier maroma para conectarlo con la situación en comento. “¿Saben ustedes cómo terminó Grecia por ofrecer educación gratuita? Ahí los tienen, saben de todo, pero están buscando comida en los basureros” risas del público.

6.- Parafrasee marxistas

¡Parafrasear marxistas es una excelente idea! Así les hace -o usted siente -que los está haciendo chirrirar en rabia, y se puede solazar sintiendo como, doscientos años después, Marx se revuelca en la tumba cada vez que lo webean por la fórmula “Un fantasma recorre tu culo. El culo tuyo. El fantasma de mi polla”.

¡Felicitaciones! Estás listo para hacer rechinar los dientes de esos abajistas cuicos que lo quieren todo gratis, impresionarás a las verdaderas élites intelectuales del país -esas que ocupan las páginas editoriales del Mercurio para publicar críticas de películas -y lo más importante, te llamarán a hacer clases a una universidad privada zorrona o, al menos, a recibir dinerito por “investigación”, que no es más que rellenar de notas al pie todos tus prejuicios socioeconómicos y llenar de bibliografía tu odio por la gente pobre, las nanas y la gente de piel oscura. ¡Sieg Heil!