No sabemos por qué, pero los alcaldes siempre terminan por volverse los seres más repudiables del universo. Ya vimos cómo al alcalde de Valparaíso se lo comió el monstruo turístico que tiene a cargo y se le olvidó que en su ciudad no viven solo turistas; pues bien, pocas veces encontramos alcaldes buenos. Que valgan la pena. Así es como el magnánimo Alcalde de Talca, señor Juan Castro, ha sido merecedor del prestigiososímo premio Maya 2014, concedido por una institución azteca. Quien entregó el premio es el prestigiososímo Instituto Mexicano de Evaluación, que también entrega los premios “Tlatoani”, para el ámbito local, y “Tecatl”, por el agua potable.

Ahora bien. ¿Qué es este “Instituto Mexicano de Evaluación“? Si recuerdan el Premio Anual por logros destacados en el campo de la Excelencia Montgomery Burns quizás entiendan ante qué estamos. El Instituto Mexicano de Evaluación ha sido acusado en no pocas oportunidades de ser una institución mula creada explícitamente para que políticos cuestionados compren galardones que les permitan ser revalidados en momentos de crisis ante la comunidad. Mal que mal, recordemos que Juan Castro -sí, fijesé, no hay Castro en Chile bueno -está siendo cuestionado, primero por sus concejales, quienes lo acusan de unas cuantas trucherías; además, recordarán, el asunto con el Mercado de Talca.

Pero claro, en cuanto usted haya abierto el enlace que le linquié comenzará a desconfiar; acaso la página se ve más seria que el portal de RT cuando les da la volá conspiparanoica. Pues no, no es un blog de mala muerte donde encontramos estas acusaciones contra la institución, sino que encontramos dicha información refrendada en varios medios más. Por ejemplo, se acusó el uso indebido de la Universidad Pontificia de Salamanca para conceder estos premios que políticos compraban. Y explícitamente fue denunciado el fraude del premio del “Mejor Alcalde de Iberoamérica” como un premio prepagado. La Universidad que se señalaba como patrocinadora se desligó del lío. Y no sólo a Alcaldes; también diputados, toda clase de dirigente que quiera colocar más laureles en su currículum.

Uy qué bueno, dónde firmo

Entonces, ¿Es este premio al alcalde de Talca una condecoración espontánea o un galardón que pagó el erario municipal? Faltaría nada más que se lo ganase el otro Castro, con la plata de la reconstrucción, el SAE, los sueldos de los profes, y así.

Por nuestra parte, estamos esperando que nos caiga el premio San Eusebio Kaiser de la Liga Internacional de la Investigación al mejor blog investigativo en Español. Tenemos dos chicles mascaos y un condón vencido por que nunca lo usé.