Esta tarde, la reposición de la exposición “ad augusta per augusta” ha estado rodeada de extrañas circunstancias.
A eso de las cinco de la tarde, se denunció la presencia de una persona, sindicada como funcionaria del Museo Gabriela Mistral, quien estaba intentando acceder a la camioneta Kombi expuesta, por la fuerza. Aquello fue registrado con fotografías.

La cosa se puso peor cuando llegó el vocero de Papas Fritas, A. Zúñiga. La versión de nuestra corresponsal en Santiago señala que a Zúñiga le fue impedida abrir la camioneta (?) lo que derivó en una encendida discusión con personal de seguridad del museo. Todo, a vista y paciencia de la prensa.
Por fortuna esto no pasó a mayores.
Los dejamos con fotografías de esta noche, por Misanthropo, nuestro corresponsal en Santiago, de la reposición de la exposición. Hay cenizas para rato.