Aquí rayos, relámpagos

Me gustaba, por que es linda.

No puedo entender por qué me enamoré tanto en su respectiva época. Ahora ya no, o quizás sí, es que ese cabro chico que llevo dentro de mi cabeza aun suspira por la amiga que nunca le dio una chance.

Ahora no recuerdo bien su rostro.

Seis años que no la veo.

El último año que la vi me gustaba tratarla de puta, perra, cerda.

Ella se la aguantaba.

Total, nadie le formateaba la computadora por medio vaso de jugo en polvo.