Diversas religiones derivadas del cristianismo nos han enseñado por siglos que Jesús murió crucificado, cuestión que puede resultar irrisoria si consideramos que él era el hijo de Dios. ¿No pudo haber usado un vagabundo creado a su imagen y semejanza para que fuese sacrificado en la cruz mientras él escapaba a tomar sol en Islas Bahamas? ¿O no pudo él tomar la forma de un vagabundo loco para pasar desapercibido hasta el día de hoy dejando a un clon en la cruz? La verdad ha de ser develada.

Es inverosímil creer en la versión que las iglesias, esas instituciones captoras de niños, han levantado en torno a la muerte de Jesús. El hijo de Dios, que a su vez es Dios, muriendo en una cruz a manos de unos sujetos que usaban faldas y el mejor escobillón Virutex en la cabeza. Si logró convertir el agua en vino o hacer que lloviesen pescados, ¿Por qué no escapar de su martirio terrenal usando su capacidad destructora/creadora derivada de su origen divino? Resulta irrisorio pensar que él quiso morir voluntariamente, eso configuraría una especie de suicidio negando el regalo mayor de distintos sistemas de creencias, la vida.

Si consideramos este punto se nos hace fácil el pensar que los hechos pudieron no haber pasado como nos enseñaron en las latosas clases de religión de un sistema educacional que se decía laico, pero que enseñaba religión al final del día. La verdad es que es una farsa, Jesús escapó de su prisión y ha estado oculto de la mirada de una humanidad que se revuelca en sus heces, eso hasta ahora.

Algo cambió en el mundo que propició la reaparición de Jesús desde su exilio en alguna montaña del Himalaya, o desde algún punto del Ártico, probablemente regresó a salvar a su pueblo, quizás. Su aparición tenía que ser lo más sútil y desapercibida posible, de ahí que adoptara la forma de un viejo cincuentón de aspecto desarreglado y con evidente sobrepeso, pero esta fachada tenía que tener un componente de locura para poder repartir su mensaje de manera confusa haciéndose pasar por psicótico, la construcción perfecta para no quedar en evidencia. Jesús vive, y está entre nosotros.

En el año 2008 arremete muy tímidamente en política un hombre llamado Javier Navarro Jamett, quien levanta un movimiento en la comuna de Huechuraba luego de que se le fuesen arrebatadas unas tierras de manera fraudulenta, de allí funda este movimiento, el movimiento “Nuevo Amanecer” quien además de la lucha por las tierras se declara férreo detractor del NOM (Nuevo Orden Mundial) y declara su lucha incansable contra los iluminatis. Es aquí, en el origen de su surgimiento público, que queda claro que estamos frente a un sistema simbólico creado por Jesús para su regreso. El hecho de que el nacimiento sea en base a una reivindicación sobre tierras pérdidas es una cita a lo vivido por Moisés y su pueblo en los escritos del Antiguo Testamento. La batalla del Movimiento Nuevo Amanecer no es más que la misma lucha por la recuperación de un territorio usurpado que vivieron los hebreos. Huechuraba es la tierra prometida, y los únicos que se han percatado son los haitianos que poblan y poblan esa comuna.

Clon de Jesús crucificado, el verdadero Jesús vive entre nosotros.

Desde entonces que JNJ, como se hace llamar, divulga su mensaje tanto en redes sociales como en cartulinas pegadas en distintos puntos de la capital. No es curioso que se haga llamar JNJ, que más que ser una abreviación de su nombre terrenal es un mensaje oculto de quien verdaderamente es; Jesús de Nazareth de Judea, JNJ. De ahí que se haga llamar también “Gran Maestro”, lo que es una referencia inequívoca a su figura de líder y profeta, fue el maestro de sus aspóstoles en el pasado, a quien les traspasó sus enseñanzas, y ahora busca a sus nuevos seguidores a quien ofrecerá salvación eterna.

Su mensaje ha sido codificado a través de una versión delirante, y algo esquizoide, con mayúsculas para diferenciarse de las palabras de nosotros los mortales. En sus intervenciones tanto públicas como virtuales ataca las raíces de lo que ha destruido a la humanidad desde hace ya muchos años; el Nuevo Orden Mundial, las conspiraciones iluminatis, la perversión del sistema económico, los extraterrestres que nos utilizan y manejan desde lo más oculto de nuestra realidad. Resulta notorio para muchos que en medio de estos mensajes subversivos se incluyan referencias a la posibilidad de JNJ de controlar el clima, o de desdoblarse en viajes astrales llegando a diversos lugares del mundo, o incluso deslizar la posibilidad de vivir en otra dimensión, cosas que solo puede alcanzar una deidad. Esa otra dimensión es evidente que es lo que es, la existencia de un cielo. La figura de los extraterrestres que llegaron a mariconear a los humanos vendría a ser el infierno y representar el mal en esta construcción metafórica.

JNJ se ha visto en numerosas noches en las cercanías de las botillerías de calle Cueto comprando vino, el vino es su cuerpo, de ahí sus apariciones con un ladrillo de tinto de mala calidad en sus manos. Si logró transformar el agua en vino transformar el peor Bodega Uno en vino de buena calidad es una labor menor y prácticamente insignificante.

El camino que ha intentado Jesús de poder llegar a un lugar desde donde repartir y hacer notorio su mensaje ha sido el del cargo político de representación democrática. JNJ ha intentado de manera frustrada ser concejal de Huechuraba, consejero regional de dicha comuna, y además candidato a presidente de la república. Ninguno de estos planes ha resultado, pero no hay apuro. Él sabe que tarde o temprano llegará a ese cargo, desde donde podrá esbozar lo que será la nueva sociedad cristiana anticapitalista. Chile será el nuevo Vaticano, un nuevo Vaticano sin los vicios de la Iglesia Católica élitista.

Jesús nunca murió, no fue crucificado ni menos resucitó. Jesús lucha por ser Presidente de Chile. Basta de kagar al pueblo, al pueblo de Dios.