Roxana Valdés estaba enojada con su pareja, ya que al parecer, éste tenía problemas con el alcohol y se había tomado los 5 palos de una propiedad que ambos vendieron. Enojada por este asunto, la mujer le disparó a su macho recio y luego se fue a acostar.

4 horas después, se dio cuenta de lo grave de la situación y decidió cortar el cuerpo de la víctima en varios trozos, para poder deshacerse de él con facilidad. Sin embargo, y sin un plan previo, se dio cuenta que su acto lo había empeorado todo. ¿Cómo lograr que el cuerpo se vuelva irreconocible? Cocinándolo en 50 litros de agua hirviendo, para que no pueda ser identificado. Ésa fue su conclusión.

Luego de cocerlo, metió los pedazos de su ex pareja en varias bolsas y los paseó por Molina y Talca, hasta que asumió que no había un buen lugar para deshacerse de los trozos de su pareja. Acto seguido, se dirigió a la comisaría a confesar su delito.

¿Les parece escabroso? Entonces se nota que no han googleado los múltiples casos de asesinatos donde las víctimas son cocinadas. Les daré algunos ejemplos, para que vean que Roxana Valdés no es nada.

Omaima Nelson:

Esta ex modelo egipcia estaba más que loca: En el 91 mató, descuartizó, cocinó y se vistió de gala para comerse a su pareja. Fina. No quedaron ni los chunchules.

La mujer sigue presa e insiste en luchar por su libertad, diciendo que “siente haberlo matado”. Nunca ha reconocido que se comió al pobre hombre.

Lo más raro es que, durante la investigación, Omaima intentó seducir a los detectives para despistarlos. Modelo o no, era terrible de fea y no le resultó. Mega fail.

Armin Meiwes:

Éste alemán tenía un sueño súper simple: Comer carne humana. No quería matar a nadie para cumplir su deseo, el tipo no se consideraba malévolo. Sólo tenía hambrecita.

Como su rollo era súper natural (NOT), encontró un foro donde más personas compartían su extraño interés (“The Cannibal Cafe Forum”, sácate un nombre) y buscó durante meses a alguien cuya fantasía fuera ser devorado por otra persona.

Finalmente, el destino lo unió a Bernd Jürgen Armando Brandes, cuyo sueño era que le comieran el pene de una mordida. Sexy.

Cuento corto: Se juntaron, Bernd se drogó lo suficiente como para no sentir dolor mientras le sacaban el pilín a mascadas (dato aparte, el asesino dijo que era tan chicloso que no pudo comérselo a primeras) y luego se murió.  Armin lo cortó en trocitos para guardarlo en el refri en bolsitas de porciones individuales, porque es una lata tener que descongelarlo todo si sólo quieres cocinar una porción ¿cierto? ¡Ah! Y se grabó mientras lo hacía. Ñami.

Como le quedó gustando la cosa, nuestro compadre volvió al foro en búsqueda de nueva carnecita, y fue ahí donde lo pillaron y lo metieron preso. Siempre dijo que su víctima estuvo de acuerdo en todo momento. ¿Quién está más loco acá?

Evangelina Tejera Bosada:

Esta chica era de la socialité mexicana, reina de los bailes y cosas raras folklóricas de gente con dinero. Sin embargo, la plata no le duró mucho tiempo. La comadre tuvo dos hijos y le importaron una raja, por lo que se metió de lleno en las drogas.

Dicen que estaba mega chambreada cuando mató a sus hijos a golpes, tan así que se demoró caleta en cachar que estaban muertos. Los metió al horno para calcinarlos, pero como su cocina no llegaba a la temperatura suficiente como para hacer ceniza la carne, los dos niños terminaron cocinados. ¿Qué hizo la comadre? Los ocultó debajo de unas plantas gigantes que tenía en su balcón, a vista de todo el pueblo. La familia notó la ausencia de los brocacochis y terminaron descubriendo el macabro hecho.

Este es sólo un resumen de los asesinatos con cadáveres cocinados más cerdos ever, de seguro deben haber peores. Los invito a googlear, será divertido.