¿Qué asunto tiene esa obsesión de los pueblos pequeños por tener su “propio” festival? Los festivales suelen ser celebraciones que coronan una alegre cosecha veraniega, pero desde que Viña del Mar “sofisticó” el suyo propio, tomando como punto de referencia los grandes encuentros europeos, que el concepto “Festival” se fue al garete.
Es así como diversas ciudadelas, cada cual con mayores ínfulas de sofisticación, sueñan con algún día disputarle el cetro al evento Viñamarino. A juzgar de la continua decadencia en que ha caído dicho certamen con la llegada de la posdictadura (y como no, si el Festival era LA oportunidad que tenía aquél régimen de oscura memoria de cubrir con cholguán todas sus tropelías) no está muy lejos el día en que efectivamente, estos eventos provincianos, algunos ya transmitidos por televisión, superen a la nefasta madre.

Por Sipozz y Pudú Mágico

Marco Metodológico

Hemos de advertir que el presente inventario no pretende ser ni exhaustivo ni agrupa los que posean algún grado de relevancia en torno a criterio alguno. Es decir, no es siquiera un inventario, sino que es una mera lista hecha al peo. Así que no espere rigurosidad. Nuestro sueño es que los del The Clinic nos copien y peguen el contenido porque así llegaría algo de tráfico a esta cagá de sitio, más abandonado que todos esos sucuchos que llegaron tarde a la burbuja punto te ká. En fin, empezamos:

Festival del Sol y la Minería

Con sede en Tierra Amarilla, se hizo conocido cuando TVN se animó a transmitir, organizar y pautear este festival, tal como lo hizo con Antofagasta (¿pero que acaso no son la misma weá? total, todos están pal norte) solo como excusa para arrebatar un par de puntos de rating. De hecho, esto fue el epítome de un mal que estaba expandiendo como el cáncer. Si en los ochenta el festival iba todos los días a la una de la tarde, ahora podemos tener a todos los canales transmitiendo su propio festival en simultáneo. ¿Por qué no nos dejamos de webiar y le ponemos el nombre del canal al festival, en lugar del lugar?  Cuando se cambió de canal, pasó a llamarse

QUE PATZO

Festival de Tierra Amarilla

nada menos que por La Red, un canal que con mucha dificultad y dos kilos de cobre puedes llegar a sintonizar (con suerte) el audio por aire. La imagen necesitará unos cuantos kilómetros más de antena. Data de 2014 -año del boom de los festivales, con lo que se vaticina un esplendoroso fúturo.

Fiesta de la Challa en San Felipe

Te voy a echarte toa la challa en la cara

La Fiesta de la challa -un elemento propio de festividades muy felices, donde se enzalsa la alegría mediante el pueril lanzamiento de papel picado y otros tipos de desperdicios denominados “Confetti”-era una celebración que se remonta al Renacimiento a la época de la Colonia, y en la independencia ya pasaba a tener otro tipo de finalidad, pasando a ser más bien una emulación de la Lupercalia, 1313. Llegó Portales y la chingana y el tirar toda la challa en la cara de la dama se consideraba obsceno. Por eso la festividad perdió su doble lectura lúbrica y ahora no es más que un montón de viejas ensuciando la calle. Ahora, encima, le añaden una presentación de músicos. Hemos de temer que esto evolucione (¿o involucione?) a un festival. Lástima, yo que quería tirarme a la Anita, de San Felipe, está tan rica la flaca.

Festival de la Cebolla

BUENA ONDA

 

El Festival de la Cebolla nace ligado a un club de fútbol amateur de los cerros de Viña del Mar, despuntando la década de los ochenta, en contraste con el engolado festival de la misma ciudad que le antecedía. Luego de un breve momento de gloria, se pierde en el tiempo por el 2004. Alguna vez lo animó aquella gloria que fue Carlos SuperOcho Alarcón (QDEP). Ahora no sé qué fue de ese festival. Capaz que ya no siga. Ahora sí, hay otro que se llama “Festival de la Voz Cebolla” que lo hacen en Arica.

Festival de la Carne y la Leche de Osorno

La mejor carne #ALERTAFEMINAZI

La única gracia de esta cagá de festival (¿Alguien supo si se presentaba al gún artisto?) es, como su nombre lo menciona, elegir a la mejor carne y la mejor leche. Por eso toda la atención se concentra en quién gana el cetro de rey y reina del mismo, usualmente personajes de farándula, mujeres que aceptan reducirse a un pedazo de carne y hombres que ostentan la pichula en forma de leche, aunque los esteroides los tengan tulicortos y estériles. Supongo que harán asados, si la weá es el festival de la carne.

 

Festival de la Cerveza de Limache

SIEG HEIL

Por que tienen la cervecería al lado (no me consta que funcione). No tengo idea de qué se trata, supongo que ven algún artista random que salva el mes y no tiene que guitarrear en la micro y toman cerveza, mucha cerveza.

 

Festival de la Sandía de Paine

Debe ser el festival cuyo nombre da más risa. También fue el escenario donde se hizo famoso Douglas, lo que da más risa.

Constipado.

Festival de las Artes de Coquimbo

 Esto más que un festival se parece a esas jornadas shupers que hacen en Valparaíso, con artes visuales, escénicas y diversas movidas de la escena soyera. Fome. No sale por la tele. Qué bien.

Festival de Dichato “La-Ola-Palloza”

El festival de Dichato, nació el 2012 en apoyo de atraer turistas a la comuna del mismo nombre, luego del marepoto maremoto del 27 de Febrero de 2010, los vivitos de Mega compraron los derechos del festival y pusieron en la parrilla a la mayoría de sus calados,  logrando en su primer año como principal hito volarle la raja junto a Los Atletas de la Risa al festival de Viña en rating. Sin embargo, las teleseries turcas demostraron ser más rentables y ahora este festival no va más.

 Festival del Río, Cauquenes.

Haciéndole honor a su icono local, la garafa o chuico, es el único festival de Chile que su escenario está en medio de un río seco y con forma de Chuico, haciéndole honor al antiguo envase de vidrio y forrado en mimbre donde se transportaba antiguamente la vid.

festival del melón y la sandía

Demostrando una  vez más que Mendoza es Chile, repiten esta manía por los festivales. Claro, los melones no faltan. Madre mía, OCAC, me declaro culpable, vengan esos chirlitos en las gónadas.

 

 

Festival de la callampa

Este célebre festival, con sede en Empedrado, ciudad con pocos caminos asfaltados y por el cual solo se puede llegar por un viejo camino de tierra, recibe dicho nombre por el principal motor económico de la zona: la recolección de setas. Sin embargo, el cambio del modelo extractivo hizo que cambiara la economía del lugar, y desde luego, el nombre del festival: ahora se llama “Oro Verde”, un guiño a la industria maderera. Del cultivo de setas, nada. Más bien, por tiempos más que largos el nombre se prestó para juegos de palabras que dejarian con hemorragia de orejas a las miembras del OCAC. Aún así, el nombre fue revindicado y en Pangal del Laja el 2014 se hizo el primer festival “Secando, pelando y cociendo la Callampa”, en un claro guiño a Sasha Grey.

No me voy a burlar. No me voy a burlar. No me voy a burlar.

 

Festival de la independencia / semana de la independencia, Talca

Este festival, nacido para celebrar la real independencia de Chile que fue firmada en la ciudad del consagrado hospital y donde inventó el auto-proclamado mejor alcalde de latinoamerica en un principio fue ideado como parte de un conjunto de eventos que servían para recordar el destacado hecho y que cada año se ha ido desmoronando y perdiendo su rumbo para solo ser un simplón festival. Si no fuera poco, este año será transmitido por TVN y mas encima estará animado por José Miguel Viñuela. ¿Merecemos tanto castigo?