¿De verdad son 500 millones de dólares? ¿De verdad quemó los documentos? ¿Se va a ir en cana el Papas por esto? ¿Las deudas desaparecen con la quema? Quién sabe.

La emoción me embarga en estos momentos.
Es lejos más grande de lo que en cualquier minuto sospeché. De todas las locuras que le conocíamos al Papas, desde que por primera vez escuché de él en la Radio Rock and Pop en el 2007, siendo yo aún un escolar que encontraba a este artista un excéntrico genial, esta es lejos, la mejor. No solo es arte. Es denuncia. Es autodenuncia. Es sacrificio y amor por la humanidad.
Cuando me enteré del nombre de la exposición, pensé que era un juego de palabras pastabasero respecto del viejo “Ad astra per aspera” que algunos estudiantes grafiteaban por las paredes en 2011. Pero no, efectivamente era el lema de la Universidad del Mar. Qué inspirador.

Algunas aproximaciones sobre las consecuencias legales

Aún no podemos recabar todos los antecedentes que nos gustarían, pero, a priori, podemos señalar un par de cosas.

Tratándose de meros documentos, podríamos clasificarlo como hurto simple. Dudosamente podría configurarse robo en lugar no habitado; tendríamos que examinar las peculiares condiciones de la Toma de la Universidad del Mar. Ahora, con la destrucción de los documentos: quedaría subsumida en la figura del hurto. Si se trató, efectivamente, de pagarés, letras de cambio y otros instrumentos, habría que entrar a ver qué pasa con la figura legal. Si los pagarés y letras de cambio fueron protocolizados ante notario, este esfuerzo no habrá tenido efecto alguno. Pero, si como pensamos, se trataba de los pagarés originales, esperando ser presentados ante un notario, como siempre lo hacen las universidades que coleccionan nuestros pagarés y fotocopias de cédulas de identidad, el daño patrimonial a la Universidad del Mar sí que podría ser alto. Ahí es donde se pone más peliaguda la cosa.
¿Qué delito se configuraría en ese caso? La destrucción de un instrumento privado pareciera no tener más efectos que los del delito de daños, dado que aún, por el hecho de no haber sido protocolizados, no tienen aún respaldo legal.
El tema es probar que Papas Fritas efectivamente robó dichos papeles. O que los papeles que robó correspondían a los pagarés. Con esto, no basta la mera confesión.
Lo que sigue, no lo conocemos. Esperamos mañana tener una respuesta más acabada.

¿Es esto la vida real, o solo fantasía?

Ahora, para los santotomases que no creen nada.

Meteme el dedo en la llaga, Estarcs

Nuestros corresponsales en Santiago fueron encomendados por correo seguro a consultar si habían registros en video de la quema de los documentos. Si los habían, no debían comunicarnoslo. Si no habían, debían comunicarnoslo. No hay registro alguno de la quema de los documentos. Y tanto mejor: esto implicará que bien podría quedar en un halo de misterio la quema de documentos. Puede ser un mero bluff. También como que no.
¿Por qué los propietarios de la Universidad del Mar no han dicho nada? Pues, para no asustar a sus acreedores. ¿Qué haría si usted se entera que de pronto su deudor se quedó sin expectativas de ganar dinero? Obviamente, la Universidad del Mar no puede reconocer que estará impedida de cobrar dichos dineros.
Por otra parte, el mero hecho que Papas Fritas haya confesado no es suficiente prueba para incriminarlo.

¿De verdad, 500 millones de dólares?

Stark no lo puede creer.

Pero es fácil. Si la matrícula de la U. del Mar fuera de 14.000 estudiantes, pensemos que se endeudan a seis años a razón de 2 millones de pesos cada uno. Ahí ya tenemos CLP$168.000.000.000 o USD 336.000.000, sin considerar ni intereses, multas, ni reajustes.
Claro, no todos los estudiantes lograron egresar ni quemar seis años en sus carreras. Pero si pensamos que deben de estar allí los documentos de buena cantidad de egresados, bien podríamos sumando y restando, llegar a los 500 millones de dólares. En fin, es una estimación. Nosotros también hemos hecho las nuestras, y se las hemos presentado ya.

En definitiva, he aquí la explicación de por qué la agorafobia de Papas se había agudizado el último tiempo. Seguramente el miedo y la certeza de que la policia le rondaba le hacía temer al exterior. También algunas invitaciones con carácter de muy secretas a las que no atendimos por ser en Santiago. También explica el hecho que los detalles de la exposición le fueron duramente vedadas a la prensa, que insistía en saber de antemano de qué se trataba. Obvio, el secreto era parte de la exposición, sino, qué gracia tiene. Ahora que todo calza pollo, solo podemos gritar, llenos de felicidad:

LA HICISTE, PAPAS!!!!

 

Les dejamos algunas panorámicas de la inauguración de la exposición, de nuestro corresponsal Misanthropo:

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La Kombi en que fueron trasladados los documentos
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La Kombi hace su llegada al GAM
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La Kombi fue adornada ad hoc.
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Papas Fritas explicando su exposición
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Una de las cajas donde se resguardaban pagarés, conteniendo las cenizas de los mismos
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Ashes to ashes
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Diplomas y timbres por mayor. Nótese la firma del rector