la primera ministro Angela Merkel puso cara de #buenita y dijo que en fin, que para qué iban a traer ese oro de vuelta a Alemania, que mejor sería dejarlo en Nueva York no más. Fue la misma cara de #buenita que puso la semana pasada, cuando ordenó que Alemania se desista de enjuiciar a los servicios de espionaje de Estados Unidos por las intromisiones ilegales en los correos electrónicos de ministros, altos funcionarios militares e incluso en los correos personales de la propia Merkel.

Crónica de Ruperto Concha del 30 de noviembre de 2014.