ferminchicoPor Don Fermín Etarrietta Mamhón

Rector de la Universidad Privada Patriótica /Empresario /Filántropo

Parece que en Chile no hemos aprendido la lección: esto es lo que pasa por hurgar en el pasado, en heridas que no hacen bien para la reconciliación nacional y para la estabilidad de la economía. Hubo errores en la investigación de un cantante medianamente conocido por allá a fines de los 80, un tal Gervasio. Lo sensato sería pensar que esta fue una de las tantas maniobras de la Concertación para enlodar la excelente gestión anterior que sacó del caos a la nación.

Pero si es obvio, está claro que iban a haber errores si nunca quisieron privatizar la PDI y el servicio médico legal como era lo más lógico. Y ahora se ponen a llorar. Y ni siquiera se sabe qué tanto hizo dicho cantante para merecerse ese tratamiento, nadie lo dice; ¿acaso era una blanca paloma realmente? Dios nos libre. Más encima se ponen a hablar de una supuesta farándula Pinochetista, enlodando a gente tan noble como Checho Hirane.

Pero la gente no se da cuenta, no sabe el daño que le hace a la patria pasar por estos procesos dolorosos. Prefieren leer un libro odioso lleno de acusaciones infundadas acerca de un suicidio de un extranjero al que nuestro país le abrió las puertas inocentemente, desconociendo si fue alguna vez un agente encubierto.Es mejor dejar que el agua pase debajo del puente. Lo que pasó pasó, como tararea una de las empleadas de mi nieta María Monserrat.

Leamos otros libros: como el álbum familiar. En él veo a mis hijos con sus amigos compartiendo un asado de jabalí, a la familia entera disfrutando un momento grato en compañía de sus hijos. Nada de andar pensando en venganzas ni en ajustar cuentas del pasado, ellos son sólo futuro. Eso es lo que debe hacer Chile: dejar de lado estas diferencias mínimas y dar paso al futuro para que nuestros nietos puedan estar libres de ese odio que sólo nos retrasa en el desarrollo.